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Los 15 consejos para no engordar en Navidad que nadie te ha contado así

comidas navideñas

Qué difícil resulta gestionar las comidas navideñas.

En lo económico también tenemos un reto del carajo. Y para nuestra pena observamos cómo mengua nuestra cartera mientras aumentan los michelines a causa de las comidas de navidad.

No voy a hacer una apología de la resistencia al mazapán ni recomendarte ensaladas para la Nochebuena. Te mentiría, te trataría de idiota y te estaría intentando vender algo que yo no practico. Y eso no está bien.

Tampoco te quiero contar que es lo debes cenar para no engordar, o qué recetas son las mejores para comer y que no engordes. Te doy una primicia: vas a engordar. I´m sorry.

En esta página escribo consejos que yo he probado y que a mí me han funcionado. No significa esto que te vayan a funcionar a ti. Pero no pierdes nada por intentarlo y puede que incluso no ganes tanto peso en estas fiestas.

En Navidades tenemos cinco o seis eventos clave: nochebuena, navidad, nochevieja, reyes y alguna comida de empresa o con amigos. A partir de esta lista básica cada uno de nosotros puede añadir las que quiera. Por ejemplo:

  • La comida de navidad con mi pareja

  • La segunda nochebuena con ese familiar que no pudo venir

  • La segunda nochevieja con las cosas que sobraron de la primera

  • El roscón de reyes reloaded, porque sobró roscón y chocolate para aburrir

  • La comida con los del gimnasio, el club de ajedrez, los compañeros de sección, los compañeros que despidieron el año pasado…

  • La comida de navidad que me hago yo a mí mismo porque “yolo

Como ves, la lista puede ser interminable. Y las razones que tiene tu hígado para abandonar tu cuerpo también.

Una de las cosas más importantes que deberías hacer es planificar cuántos eventos tienes. Cuanto más calculado tengas los excesos navideños mejor podrás organizarte. Los planes de choque son más efectivos cuando esperamos el choque.

Así que te voy a mostrar 600 cosas (igual no tantas) que puedes hacer y no hacer, para que tu circunferencia abdominal o tus caderas se alteren lo menos posible con las comidas navideñas que se avecinan.

La mayoría ya las conocerás, pero vamos a darle un toque marca de la casa para que se te grabe mejor.

¡Vamos allá!

galletas navideñas
Si es que en Navidad uno se come hasta las bolas… del árbol

En las comidas navideñas come despacio

Esto es tan básico como ir al baño cuando, ya sabes, nos aprieta el tema. Y es un consejo sin fecha de caducidad. No es que tengas que comer despacio en navidad y devorar como un tiranosaurio el resto del año.

Debes masticar muchas veces cada bocado SIEMPRE.

Se saborea más. Se sacia uno antes y se vive más feliz. No te apures que tu cuñado siempre te va a ganar comiendo. No lo conviertas todo en una competición.

Come normal antes del evento

He oído de todo con esto.

Yo soy un fiel adepto al ayuno intermitente, pero no creo que sea una buena idea practicarlo antes de la cena de nochebuena o de cualquier comida navideña.

Si te has comido un jabalí al medio día, no entrará tan bien las patas de cordero y las langostas termidor. Come normal y llega saciado a la cena. Evitarás comerte el mantel. Es un momento ideal para controlar la ansiedad.

Olvida la báscula

Esta página se llama como se llama porque es cierto.

Tu báscula no tolera las sobrecargas de glucógeno en tus músculos e hígado sin echártelo en cara. Te dirá sin misericordia que después de una cena has engordado 3 kilos, y te querrás morir.

Destiérrala de tu casa. Dile a Rudolf que se la lleve y usa el metro si te apura que no te quepa el pantalón.

Haz aperitivos altos en grasa y proteína

Tanto una como otra tiene un poder saciante mucho mayor que los hidratos. Por eso somos capaces de comernos una bolsa de patatas fritas de una sentada. Nos cuesta un poco más acabar con una bolsa de morro frito a causa de la grasa.

Cualquier proteína bien preparada de aperitivo harás que nos saciemos más pronto y que no nos dañemos más de lo necesario.

Come o cena con agua

Ahora sí que te estás riendo. ¿Comidas navideñas con agua?Te escucho desde aquí.

Que sí. Que te puedes tomar una copa de vino, o una cerveza, o un vermut al llegar a la cena o al evento de turno. Pero el grueso de la comida lo deberías hacer con agua.

Queda mucha noche o mucha sobremesa por delante y vas a tener oportunidad de beber más alcohol. Tómatelo con calma.

Nueces
Es un postre alternativo que está presente en muchas casas. ¡A por ello!

Haz más deporte que nunca

Dobla las sesiones de step, body pump o cardio box. Si tienes vacaciones traslada tu residencia al gimnasio. No salgas de ahí salvo para ir a los eventos. Si algún momento es el bueno para empezar nuevas disciplinas es ahora.

Suda, corre, salta, esfuérzate y se extremo o extrema en esta época. Sabes que las comidas navideñas pueden acabar contigo, así que hazles hueco con alegría.

Utiliza la compensación

Esto vale tanto para los platos de la mesa como para los días entre comilonas. Te recomiendo los ayunos después, no antes.

Y te recomiendo que si has comido mucho entrante seas ligero con los platos principales. Cuenta hasta diez antes de atacar cualquiera de las delicatesen que tengas a mano, y habla entre bocado y bocado, que no estás en una contrarreloj.

Elije dulces navideños diferentes

Haz una lista con los que ya hayas consumido. Comes mazapanes todos los años, así que decide que este año serán unas navidades sin mazapanes.

Si has comido polvorones de almendra en nochebuena ya no los puedes comer en navidad, y así con todo. Tómatelo como que estás gastando cartuchos. De esa manera llegarás a reyes con poca munición.

¡Puede ser hasta divertido!

Ponte ropa que te esté justa

Si luces esos pantalones que tienes que desabrocharte cuando te sientas, comerás menos. El dolor en tu cintura te recordará que con cuatro patas de centollo es suficiente.

Lo mismo con esa camisa que tanto te gusta pero que tiene un botón que a veces… Lúcela como si no hubiera un mañana. Si tú mismo te boicoteas lo agradecerás. Las navidades se pasan y luego hay que arreglar el desastre.

¡Y a veces llega hasta el verano!

Aumenta la ingesta de verduras y frutas

Pero antes de las comidas navideñas.

Como aún quedan un par de semanas para la batalla, aprovecha para saciarte de fruta y verdura. Prepara tu cuerpo de forma intensa y depúrate lo más posible. Mejorarás tu estado inicial y serás más resistente a los excesos.

Cuando consigues que una manzana te sacie, imagina lo que te puede saciar tres langostinos a la plancha.

Galletas Navideñas
Y venga dulce. ¿Es que no había otras fotos? Pues oye, qué quieres que te diga

Toma avena en los desayunos

Ya comenté aquí cual era mi receta para los desayunos con avena. Sacia un montón, está riquísima y admite un millón de variaciones.

Te ayudará con el tracto intestinal y lo tendrás más fácil para ir al baño. Porque no nos engañemos. Las fiestas estriñen.

No te comas las sobras del cochinillo para desayunar y toma avena. Notarás la diferencia.

El alcohol y el azúcar

El uno incentiva al otro. Son como Zipi y Zape, Pelé y Melé, Bonnie y Clide. Has de tener un cuidado extremo cuando los mezcles, porque lo vas a hacer, que lo sé. Y una vez que se empieza…

Márcate una ración de dulce y el número de copas que te vas a tomar con él. Ambos son muy calóricos y, en el caso del alcohol, encima son calorías huecas. Y eso sin entrar en las resacas.

Sal a caminar después

No hay nada mejor que pasear a la luz de la luna en nochebuena. La gente se quedará sorprendida, incluso algunos te odiarán por ello. Pero tú te estarás haciendo un gran favor.

De hecho, entre la cena y el palé de dulces y alcohol es el mejor momento. Con media hora será bastante. Pasea por la ciudad, tómate un café por ahí y felicita las fiestas a los extraños. Quemarás unas cuantas calorías y te adaptarás metabólicamente algo mejor a lo que te queda de noche.

Si eres de los que cantan villancicos o ponen música, bailan y salta, hazlo sin dudarlo. Es otra buena manera de quemar calorías después de la cena.

Prioriza el pescado y el marisco

Deja las carnes selectas para el año que viene. Este año hazle un homenaje a los frutos del mar.

Están deliciosos cuando los preparas bien. Y déjate de esas milongas de que no te gusta el pescado. No se trata de cenar merluza congelada al vapor. ¿Has probado un filete de atún fresco a la plancha? Si parece ternera de Kobe, ¡por Odín!

Te llenan lo suficiente y puedes vacilarle al compañero del curro diciendo que has cenado Rodaballo Listado de Aguas Bravas, ¡con mojo picón! Te mirará con ojos entornados odiándote un rato, porque él ha cenado cordero como siempre.

Y déjate de croquetas y rebozados. Mariscos a la plancha y para dentro. Te sentirás bastante más ligero al terminar.

Come poco pan

¿En serio? ¿El producto estrella en nochebuena es el pan? Como si no pudieras devorarlo el resto del año.

El pan es para cebar al ganado o alimentar a los pollos. Come los otros mil alimentos de la mesa y olvídate del pan. El pan siempre es pan, por muy rico que esté. Y ya vas a tener suficiente harina en los polvorones como para cargarte con más.

Así que poco pan.

Si las cumples todas te hago un monumento

Al final han sido 15 consejos, que no está mal.

De grandes cenas están las tumbas llenas, rezaba el dicho. Soy el primero que es consciente de la dificultad que supone resistirse a tantos manjares, pero debemos comenzar a ver la comida de otra manera.

Está claro que comer es un placer. No llegué a pesar más de 130 kilos si no me encantara comer. Pero hay que distinguir comer de engullir. Cuando se engulle no se saborea. ¿Has visto comer a un perro? No saborean porque no tienen nuestras papilas gustativas. Engullen y echan a correr.

Procura no comer como si fueras un perro, como si no fueras a volver a ver amanecer. Al masticar con calma cada bocado encontrarás sorpresas en los sabores. Matices y texturas nuevos que enriquecerán tu paladar. Las comidas navideñas serán diferentes.

Y lo mismo con el alcohol. Ese Rivera no está más bueno a la quinta copa. De hecho no hay mejor trago de vino que el primero. El resto son de atrezo.

Disfruta de las fiestas, pásatelo bien y cumple todos tus sueños. Y no te preocupes por esos kilos de más. Lo que pronto se coge pronto se pierde.

¡Felices y saludables Fiestas!