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Mi báscula me odia

Crioterapia. Cómo acelerar el metabolismo gracias a la grasa marrón

30 noviembre, 2017
Crioterapia

Si alguna vez has estado en un spa y te has encontrado con una pequeña piscina con el agua a 11 o 12 grados centígrados, habrás pensado algo así como “¿a qué idiota se le ocurre meterse en esa agua tan fría? Menudo constipado voy a pillar”. Y no podías estar más equivocad@.

Existe una correlación entre la activación dela grasa marrón (o parda) de nuestro cuerpo y la pérdida de peso. Y una de las mejores formas que existen para activar esa grasa marrón es exponerse al frío.

Los extremos siempre generan estrés físico y mental. Mediante una cualidad de nuestro cuerpo llamada hormesis, un fenómeno de respuesta a una dosis perjudicial para nuestro cuerpo, generamos nuevas resistencias y nos hacemos más fuertes.

La hormesis viene de la toxicología y la exposición a los venenos. Personajes conocidos de la historia como Mitridates VI el Grande, un enemigo de la antigua Roma, se había vuelto inmune a todos los venenos conocidos de la época gracias a haberlos tomado en muy pequeñas dosis durante años. Eso le generó una serie de resistencias que lo inmunizaron contra ese mal.

Un efecto análogo es el que tiene una vacuna en nuestro cuerpo. Se nos inocula una versión debilitada de un virus para que nuestras defensas se perfeccionen y se vuelvan más eficaces en la pelea contra los bichos malos del mundo.

Así que hoy vamos a abandonar nuestras cómodas estufas y nuestras batas de pelo de mamut y vamos a salir al balcón o a la terraza ligeros de ropa para pasar un poquito de frio. Veremos que puede ofrecer esto a nuestra salud y en qué nos ayuda para perder peso.

Intentaremos no quedarnos helados por el camino. Imposible no hacer el chiste fácil.

 

Tipos de grasa

El cuerpo tiene sus sistemas naturales para protegerse al margen de pieles y ropajes diversos. Aunque muchos lo hayan olvidado, venimos de la selva y de los bosques y en nuestro cuerpo conservamos vestigios de una época en la que los Zaras no habían conquistado el entorno. Necesitábamos, pues, sistemas naturales que regularan nuestro calor corporal.

¿Y qué es lo que vemos cuando nos damos cuenta que en nuestro perímetro abdominal sobra volumen? Pues una buena cantidad de grasa recubierta por piel. Y ni toda la grasa es igual ni tiene la misma función.

tipo de grasa

Tenemos 3 tipos principales de grasa en nuestro cuerpo:

  • La grasa marrón o parda
  • La grasa beige
  • La grasa blanca

La grasa beige es una grasa que está entre la primera y la tercera y la blanca es la más común.

La que nos interesa, de la que vamos a hablar hoy, es la grasa marrón o grasa parda. ¿Y qué es lo que nos interesa de esta grasa? Pues su función principal. Para simplificar diré que se encarga de convertir energía en calor para protegernos del frío.

Lo siento, nuestros abdómenes abultados no son demasiado eficaces para hacernos entrar en calor. Las lorzas son almacenes de alimento para nuestro cuerpo que pueden menguar o crecer según nuestros hábitos, no estufas.

La grasa marrón está presente en nuestro cuerpo desde que nacemos, estando más extendida de niños y tendiendo a disminuir con los años. ¿Has tiritado de frio alguna vez? Pues estás activándola para calentarte junto con tus músculos.

Ese proceso de activación para defendernos del frio nos hace consumir mucha energía. Y ese desgaste de energía (que en el cuerpo lo llamamos calorías) hace que perdamos peso en el proceso.

Veamos cómo funciona esto.

grasa marrón
Distintas activaciones de la grasa marrón según los cuerpos

Cómo acelerar el metabolismo con la crioterapia

La exposición al frío es un estresor de nuestro cuerpo. El cuerpo luchará con todas sus armas para mantener los órganos vitales a salvo.

Enfriará nuestras extremidades, los apéndices no vitales (orejas o nariz) y continuará en el proceso para mantener nuestro interior a una temperatura idónea para la vida. Lo que haga falta con tal de no morir de hipotermia.

Mientras nos hinchamos a tener espasmos musculares por el frío, dentro de nuestra grasa marrón está ocurriendo magia. Las mitocondrias de su interior se están transformando literalmente para abastecer de energía suficiente a las células. Como lo de “más madera” de los hermanos Marx.

A este proceso se le llama termogénesis de la grasa marrón, y viene propiciado por el aumento del metabolismo de las incansables mitocondrias de esta grasa.

Cosas que nos ocurren mientras tiritamos de frío:

  • El consumo de oxígeno aumenta
  • La grasa marrón se vuelve aún más marrón
  • Las mitocondrias aumentan en número
  • Baja la insulina (la hormona que regula la glucosa en sangre)
  • Baja la leptina (la hormona responsable de las señales de saciedad, entre otras cosas)

Ocurren más, pero lo dejamos ahí.

Qué beneficios tiene exponerse al frio

Porque hay que tener una cosa clara: exponerse al frio no es agradable. Que activar la grasa marrón sea bueno para nuestra pérdida de peso no es suficiente razón si no conocemos más ventajas, ¡porque nos estamos helando, leñe!

No te vayas, que razones haberlas, haylas.

¿Qué te parece reducir los dolores de cabeza? Seguro que conocías que el frío baja la inflamación, pero y si, además, te digo que mejora los eczemas, o que mejora la atención y el enfoque mental. ¿Pasarías un poco de frío por esas razones?

Pues hay más. Acelera la recuperación después de una lesión muscular; mejora y aumenta el riego sanguíneo; fortalece articulaciones, tejidos conectivos, tendones y ligamentos y rebaja durante un tiempo los problemas artríticos.

Pero es que también reduce la ansiedad y la depresión.

Y al aumentar tu metabolismo basal (gracias mitocondrias, ¡os quiero!), perdemos peso.

Hay estudios que demuestran todo esto y la ciencia solo ha rascado la superficie de estas técnicas. Se habla de mejoras para el Alzheimer en roedores al tener un efecto neuro protector.

¿Te vas pensando eso de tomarte una ducha fría? No empieces a desvestirte aun, que no hemos acabado.

Cómo activo mi grasa marrón

Y sin morir en el intento, añadiría.

Pues te lo podrás ir imaginando ya, pero por si tu imaginación no está especialmente fértil hoy te propongo unos cuantos sistemas en la infografía casera que he hecho de mi puño y letra.

Qué quieres que te diga, me sentía artesano.

Termogenesis casera

Solo advertirte de una cosa. No todo el mundo es apto para esto. Y no todos los momentos de nuestra vida son idóneos. Existen unas cuantas excepciones y situaciones que se han de tener en cuenta y que vamos a ver ahora mismo.

Las exposiciones al frío no se han de prolongar más allá de diez o quince minutos. Y se han de hacer de forma progresiva. Al principio un minuto, luego dos, etc. Lo que siempre digo: que vayamos poco a poco.

¿Quién debe evitarlo?

  • Mujeres embarazadas
  • Niños pequeños
  • Personas con problemas cardiacos, insuficiencias coronarias o presiones arteriales altas

Ten en cuenta que este es uno de los estresores más extremos.

Hay gente que jamás ha tomado una ducha fría en su vida ni lo hará. Que algo sea beneficioso para nuestras vidas no significa que sea para todos los públicos.

El frío que quema grasa

Este procedimiento es adaptativo.

Se obtienen beneficios a medio plazo con exposiciones cortas varias veces a la semana. Una de las mejores pruebas la puedes hacer en una piscina de frío de un spa como comentaba al principio del artículo. La temperatura en estas piscinas oscila entre los 10 y 14 grados centígrados. He de decirte que el shock es instantáneo nada más mojarte los pies.

A partir de ahí has de intentar relajarte y entrar de lleno en el agua hasta el cuello. La mayor cantidad de calor la perdemos por la cabeza, así que déjala fuera del agua las primeras veces. Luego ves aumentando el tiempo de exposición. Empieza por 30 segundos, luego un minuto, y sigue experimentando.

No te preocupes por la hipotermia. Siempre que no excedas de los tiempos que he nombrado no corres ningún peligro.

No obstante, consulta con tu médico si quieres practicar esta técnica. Y cuando lo hagas notarás las increíbles sensaciones que te invaden cuando sales del agua. La piel, los sentidos, todo se siente diferente durante unos instantes.

Combinando una terapia de frío con una de calor en un spa llevamos el cuerpo al límite, optimizando los resultados. No todo el mundo puede ir a un spa, por lo que las opciones caseras que he puesto arriba son un comienzo.

Empieza con la ducha fría, ya estás activando la grasa marrón al cambiar el agua caliente por otra más templada. A medida que la vayas tolerando, aumenta la exposición.

Y no te preocupes por los catarros. Las exposiciones controladas y cortas no generan enfriamientos con tanta rapidez como pensamos. Además, los principales responsables de esto son las corrientes de aire, no las bajas temperaturas.

Intenta que el viento no te azote cuando te tomes la ducha fría.

Entonces, ¿por qué técnica te vas a decantar? Cuéntamelo y no me dejes helado. Dios, lo he vuelto a hacer…

Y piensa que en los días de invierno siempre hace calor al sol.

 

P.D. Las 3 láminas las he dibujado a mano con todo mi amor. Dime qué te parecen. ¿Hago más de esas o me dedico a la conservación del garbanzo?

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