Saltar al contenido

Para perder peso hay que sufrir. Claro que sí, guapi!

sufrimiento

Hola motivad@.

Que vivan los mantras, porque repetidos una y otra vez se convierten en verdad.

Tu entorno, la industria y cualquiera que lo haya intentado y haya fracasado te lo repetirá una y otra vez. Si quieres perder peso prepárate para pasar hambre y privaciones. No hay otro camino. Y de alguna manera para esas personas que te lo han comentado así es, ya que lo han intentado y se han esforzado, pero los resultados eran como la zanahoria que se le ata al borrico para que ande. Nunca se alcanza.

Veamos algunas razones.

Adelgazar por las razones equivocadas

Siempre digo que la obesidad es un síntoma de una enfermedad no diagnosticada. Esta civilización nuestra está más preocupada en atacar los síntomas que en curar a las personas. De lo contrario la cirugía bariátrica estaría penada con la horca.

Los medios de comunicación insisten en operaciones bikinis, modelos anoréxicas y trapitos del tamaño de Tyrion Lannister colgados en Zara, que a casi nadie le entra a no ser que te sometas a la prenda.

Desde el siglo veinte hasta hoy la ropa ha dejado de adaptarse a la persona y es la persona la que se adapta a la ropa. Es como usar una cuchara del revés. Es utilizar la escobilla del váter para rascarnos la espalda. O sea, una gilipollez y un asco a la vez. Eso hace que una persona se planté una restricción calórica extrema para que le quepa el vestidito de la primera comunión porque tiene una boda. Noticia: eso no funciona. Es pan para hoy y nuevas compras en Zara para mañana.

El corto plazo no puede ser un objetivo para algo tan trascendente como nuestra salud. Reconozco que puede motivar de forma inmediata, pero el efecto se volatiliza una vez que se inicia el verano y te calzas el puñetero bikini. Fin de la motivación; adiós a la restricción calórica; hola a los helados; hola de nuevo a los pocos kilos que se habían ido. Después del verano mira el buzón de correos y recoge tu dosis de frustración.

Adelgazar con las herramientas equivocadas

Sí, me refiero a las dietas milagro. A los batidos, a las pastillas, a las ollas a presión que cuecen tu piel, a las inyecciones, a tragarse una larva de tenia o a cualquier absurdo más que se le haya ocurrido a alguien. Y que conste que yo he probado muchas de ellas. Uno no llega al peso que yo llegué sin haber probado unos cuantos remedios para los síntomas. La enfermedad ni tocarla, como siempre.

La industria es ladina, sí. Y le encanta llevarse tu dinero, también. Pero se dedica a eso. ¿Conoces la fábula de la tortuga y el escorpión? Esa en la que un escorpión le pide ayuda a una tortuga para cruzar un río. La tortuga se niega diciendo que es un escorpión y que le picará y la matará. El escorpión la intenta convencer diciéndole que eso sería absurdo. Si se sube en su caparazón y le pica los dos morirán, la tortuga por el veneno y el escorpión ahogado. Ese argumento convence a la tortuga y lo acepta. El escorpión se monta en su caparazón y comienza a cruzar el río. Cuando están por la mitad, la tortuga nota un picotazo en su cuello y se da cuenta, muy a su pesar, de que el escorpión la ha picado. Confusa y débil por el veneno que la matará, saca fuerzas para preguntarle mientras se hunde: ¿por qué lo has hecho? A lo que el escorpión contesta: soy un escorpión, está en mi naturaleza.

Esta fábula se utiliza para hablar de las dependencias que existen en las parejas, pero yo la quiero usar para ilustrar lo que es la industria. Y más una tan salvaje como la de los productos adelgazantes. Ten claro que eres la tortuga y que el bote de batido es el escorpión. Identifica los escorpiones que te has tragado en estos años y entiende por qué no te han funcionado. La industria no está ahí para que adelgaces. Está ahí para que compres. Si su sistema funcionara al 100% perderían el negocio. A nivel de marketing, ¿qué sentido tiene?

Adelgazar con los objetivos equivocados

Analizar el estado de una situación no es ocultar cosas. Hay un término para eso, se denomina mentiras por omisión, que no dejan de ser mentiras puras y duras y los jueces las condenan. No te mientas, no tiene sentido ninguno. Si te sobran 20 kilos el 1 de octubre no digas que para navidad los habrás perdido. Sé realista. ¿Qué necesidad tienes de eso?

Analiza tu estado como si fuera el estado de otro. Si tu obesidad es muy grande crea un plan a largo plazo. Si necesitas perder más de 100 kilos, por ejemplo, elabora un plan a tres o cuatro años. No busques efectos inmediatos porque no van a llegar y te vas a frustrar. Pide ayuda, no puedes hacer el trabajo sólo o sola. Disfruta con cada logro, con cada gramo perdido, y sigue avanzando. Cuando mires atrás habrá pasado ese tiempo y lo habrás conseguido.

Y si vas al cirujano será para quitarte el exceso de piel que te sobra, no para mutilar tu sistema digestivo. Olvida las puñeteras prisas. Llevas gordo o gorda toda tu puñetera vida. Toma la decisión y sé estratega. Cada día será una batalla ganada.

perder peso

Adelgazar en el entorno equivocado

He hablado mucho en el blog de este tema. El entorno es uno de los factores de riesgo mayores en nuestra lucha contra los kilos, sobre todo a partir de ciertas edades. Cuando cumples los 40 y estás casado, con hijos y con una vida más o menos encarrilada, ¿qué necesidad tienes de restringirte? ¿Por qué te vas a poner ahora a comer brócoli como si no hubiera un mañana?

Porque debes ponerle vida a tus años. Años a la vida ya te los pondrá la seguridad social. Yo he sido casi un incapacitado con 41 años recién cumplidos. Por poco me libré de una colostomía parcial de sigma. En cristiano: extirpación de un trozo de colon y bolsita en el costado para cagar. Fue por unos divertículos causados por un sobrepeso, una mala dieta y unas malas digestiones. En mi caso, gracias a que mi mujer me apoyó en el proceso de cambio, cosa que no sólo me ha ayudado a mí, sino a mi hijo también, he conseguido controlar hasta casi su remisión esa dolencia.

Entonces es cuando yo me planteo ¿y qué pasa con quienes no cuentan con esos apoyos? ¿Qué ocurre si en tu casa todo el mundo pasa de ti y de tus problemas? Si tu despensa no tiene más que productos envasados, comidas rápidas, alimentos ultra procesados, dulces industriales y demás corrosivos vitales, ¿qué haces? Porque se lo puedes intentar explicar, pero igual no quieren cambiar sus hábitos.

Aquí debes analizar las cosas de la forma más fría posible. Si ese entorno no te va ayudar, es más, si encima va a aumentar el problema, cambia el entorno.

Ahora es cuando dices que eso no es tan sencillo. Y yo te doy la razón. Cambiar es transformar una situación en otra con un proceso que puede ser doloroso, triste e incluso frustrante. Pero siempre es necesario. De lo contrario tu entorno hará una última cosa por ti: darte un entierro prematuro. Permíteme la crudeza pero no hay medias tintas. He conocido personas que se han ido demasiado pronto a causa de esto y otras que lo harán si no espabilan. La genética nos da cuartelillo hasta que nos manda a la mierda.

vida sana

Conviértete en la mejor versión de ti

Perder peso no es difícil. Operar el cambio en tu mente para que sea definitivo y volcarlo en tu cuerpo, sí. Pero es factible.

Lo harás si encuentras la razón subyacente de tu sobrepeso. No hablo de los que le sobran cinco kilos, esos y esas no tienen problemas. Hablo de un sobrepeso que te limite funcionalidades. Echo de menos grupos de terapia en España de fácil acceso para esto. Hacen falta personas que quieran contar sus historias para que otros puedan seguirlas, pero sin pretensiones económicas, por favor, ni dietas milagro. No hagamos un negocio de todo que hay personas que no necesitan eso.

Desde este blog intento esto, con los cuarentones como yo y con cualquier otro u otra que lo necesite. Contadme vuestro caso, vuestra historia y busquemos caminos. La mejor versión de ti te está esperando con una sonrisa en los labios, a la vuelta de la esquina.