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Hamburguesa de carne. Qué nos venden y qué te estás comiendo

Hamburguesa de Crane

La hamburguesa de carne es, sin duda, uno de los platos estrella en nuestros menús. Las hay hasta veganas. No digo más…

Rara es la semana que no se come o se cena, incluso varias veces, hamburguesa carne picada, tanto en su versión a la parrilla, como entre pan de hamburguesa acompañada de su lechuga, cebolla o lo que sea.

Como opción saludable abogo siempre por la versión a la parilla o plancha con una guarnición de verduras y ensalada. Evitar el pan de hamburguesa es una gran idea por su alto contenido en azúcares y otros elementos que ya analicé en otras versiones de este pan.

Hoy quiero traer una revisión de producto, al hilo de otras que he hecho como la de los filetes de pavo al ajillo, el pan de avena, los superalimentos más conocidos o el ajo negro.

El artículo se va a dividir en dos partes. Esta primera que lees hoy en la que hablo de unas cuantas versiones de esta carne picada y una segunda, que llegará en 7 días, en la que te propongo unas recetas alternativas caseras, saludables y, sobre todo, sabrosas.

Por tanto hoy, en Mi Báscula Me Odia , vamos a desmenuzar unos cuantos preparados cárnicos que podemos encontrar en cualquier supermercado. No están todos los que son, pero si son todos los que… pues eso.

Comenzamos.

 Los actores del estudio

Voy a presentar seis tipos distintos de carne picada, de distintas procedencias y diferentes presentaciones.

Prácticamente todos los productos se presentan sin gluten, ni lactosa. Algunos sin huevo o soja. No sería raro encontrar cualquier día de estos un preparado cárnico sin alcohol, sin octanos o sin carne… ¡maldito seitán!

La lista es la siguiente:

Hamburguesa de cerdo ibérico, de la marca Finura de Ibérico

Hamburguesa de vacuno y cerdo ibérico, de la marca Labari Burguer

Hamburguesa de pollo con espinacas, de la marca La Casona de Teresa

Hamburguesa de vacuno, de la marca Frimancha

Hamburguesa de novillo de la dehesa, de la marca Hamburdehesa

Carne picada de vacuno, de la marca Frimancha

No me he querido limitar a un único tipo de carne ni a una marca concreta, para comprobar cuál es la tendencia general a la hora de producir estos preparados cárnicos.

Por cierto, como verás más adelante, en estas hamburguesas la palabra preparado cárnico brilla por su ausencia en las etiquetas. Al igual que tampoco se indica el hecho, como ya verás, de que prácticamente todas las hamburguesas que traigo contienen azúcar o derivados.

No es que estén obligados a decirlo según la normativa de la UE, pero no está de más aplicar el manual de buenas prácticas y dejarnos de tantos eufemismos. Pero bueno, es mi opinión.

 ¿Qué se va a analizar?

Aclaro en primer lugar que toda la información que aquí pongo proviene de el etiquetado del producto. No dejo nada a mi imaginación. Solo me guío por lo que el fabricante pone en su etiqueta.

Dicho esto, sigo. Al igual que en otras revisiones que he hecho en el pasado, me interesa la composición del producto.

En este caso damos por hecho que la carne picada ha pasado por un proceso previo hasta su versión final. Intentaré reflejar la cantidad de capas de pintura que hay sobre la pared original, o sea, qué cantidad de ingredientes ocultan el sabor real de la carne.

También me quiero centrar en la cantidad real de esa carne. Adelanto desde ya que ninguno de los preparados cárnicos que traigo se componen de carne al 100%. De hecho, hay auténticas sorpresas al respecto.

Y si no lleva un 100% de carne, ¿qué lleva? Pues también intentaré responder a esa pregunta.

Y para terminar aportaré una comparativa sobre los productos revisados junto con una clasificación general y una puntuación.

Así que, sin más preámbulos, comenzamos.

 Hamburguesa de cerdo ibérico, de la marca Finura de Ibérico

El primer producto que traigo es una hamburguesa compuesta por cerdo ibérico.

 

La apariencia de la carne picada, con sus contrastes de tonos claros y oscuros resulta muy atractiva. El color negro del envase también nos atrae bastante, justo con la palabra “ibérico”. Todo lo que contenga esa palabra, o “rústico”, o “casero”, o “receta de la abuela”, vende más y la industria lo sabe.

Vamos a ver su composición en una infografía:

Hamburguesa de cerdo iberico

 Información nutricional

Vemos la información nutricional con un balance entre grasa y proteína que se decanta hacia la grasa, la mitad saturada. Pocos hidratos con 1 gramo de azúcar y casi dos gramos de sal.

La lógica indica que una carne picada de cerdo no debería tener hidratos de carbono, ni sal, ni, por supuesto, azúcar. Esto se hace para que el resultado final sea más sabroso. Mas adelante explicaré el porqué de esto.

235 kcal para 100 gramos. Bien si no le añades pan, kétchup, mostaza y demás marranadas.

 Reparto de ingredientes

En este apartado es donde vamos a encontrar los aditivos que más nos van a chirriar.

En este producto cárnico tenemos, a parte del azúcar, extracto de vinagre y almidones. Luego tenemos la ristra de colorantes y conservantes que no voy a repasar porque suelen ser los mismos siempre.

Si quieres saber más al respecto de los conservantes lo puedes encontrar en los filetes de pavo al ajillo o en el pan de avena.

¿Qué se busca? Mejorar el sabor, a parte de conseguir que la carne viva mucho más tiempo de forma artificial. Luego le añadimos un 12% de agua al contenido y así obtenemos más producción. Agua que estamos pagando a 10 euros el litro.

 Hamburguesa de Labari Burguer, de Hamburdehesa

El envase más atractivo de todos, y junto con la primera hamburguesa, la que mejor pinta tiene.

Esta mezcla de vacuno y cerdo no debe extrañarnos que sea también la más sabrosa. La que mas sabe a lo que debe saber una hamburguesa.

Aquí el veteado de grasa y carne está mucho más acentuado. Eso ya es un tanto a su favor porque comemos por los ojos. Un producto bien presentado y con un envase atractivo tiene medio camino hecho.

68% de carne de vacuno. ¡32 de cada 100 gramos de esta maravilla no es carne! Pasemos la cantidad a kilos. Supondría que 320 gramos de cada kilo no es carne. ¿Y qué es? Clic para tuitear

El envase también dice que el vacuno ha sido criado en libertad. No dice nada del cerdo, supongo que al ser ibérico algo pateará la dehesa. No hay nada que nos indique que ese dato sea verdad, ni que no lo sea. Lo dejo a tu criterio que te lo creas o no.

Infografía del producto:

Labari Burguer

 Información nutricional

Me da confianza que la proteína y la grasa estén equilibradas. Me rindo con el tema del azúcar.

Tiene menos índice de grasa saturada que la anterior y eso la hace más recomendable.

222 kcal para 100 gramos. Muy parecido a la anterior y dentro de unos parámetros lógicos siendo carne y teniendo ese peso.

 Reparto de ingredientes

Una buena cantidad de ingredientes a parte de la carne, como la cebolla y el tomate rehidratado, me hacen sospechar. Esto se añade para saborizar la carne y cambiar su color. Luego se espesa con las harinas de guisante y de maíz y ya tenemos textura compacta sin gluten.

Al menos el contenido de agua es menor en este caso. No es la peor hamburguesa de la lista.

 Burguer de pollo con espinacas de La Casona de Teresa

La primera especialidad colorida de la lista. La única que traigo conteniendo espinacas o cualquier otra verdura, aparte de pollo.

De entrada, no me resulta nada atractivo su color. Tiene un verde tan intenso que se pasa. No sé si has mezclado verdura con carne para hamburguesa alguna vez (la semana que viene te contaré cómo hacerlo), pero ese color no lo consigues sin un bote de pintura en la mano.

Lleva colorante verde para aburrir. A parte, se le nota una textura mucho más picada o tamizada que las anteriores. Más como una pasta de carne que una carne picada.

La infografía:

Hamburguesa Pollo espinacas

 Información nutricional

Alarmante la diferencia entre grasa y proteína. En este producto está anclado el sentimiento de 0 grasa que aun planea por el mundo de las dietas. Quitemos la grasa que es la encarnación del mal. No, si cuando yo hablo de trileros

Un tercio de esa grasa es saturada, como en la anterior. La cantidad de azúcar sube hasta 1,72 gramos. Lógico. Si le quitas la grasa que es lo que da sabor a la carne tienes que poner algo a cambio.

Las calorías bajan dramáticamente hasta las 137 kcal por 100 gramos. ¡Bien hecho! Si esta gente hace hamburguesas de cartón con espinaca pueden bajar las calorías hasta las 30 kcal por 100 gramos. ¡Será un éxito de ventas!

 Reparto de ingredientes

Aquí el despropósito aumenta.

Tenemos fécula de patata, jarabe de glucosa y fibra vegetal para que podamos evacuarla y se nos atasque. A parte de todos los grandes éxitos habituales. Eso sí, se cuidan de añadir pan sin gluten, porque todo lo demás es genial para tu organismo.

¿Y tu que te creías que comer carne con espinaca era más sano? Sigamos.

 Burguer de vacuno de Frimancha

Comprendo que el poder adquisitivo de la gente a veces no te da para más y estás desesperado por comerte una hamburguesa. Corres al super y tras rascar en tu monedero solo te llega para esta exquisitez.

Lo siento por ti…

Este cuarto de libra es la colección más insana de la lista que traigo. Y, por desgracia, la que más se vende. No de esta marca en concreto, sino de este tipo.

Veamos los componentes:

Burguer Frimancha

 Información nutricional

Encontramos un perfecto balance entre grasa (la mitad saturada) y proteína. Una ausencia total de hidratos salvo el azúcar, claro está. Y 2 gramos de sal.

Las calorías son las normales: 215 kcl para 100 gramos. Pero en el reparto de ingredientes es donde suena el rock and roll.

 Reparto de ingredientes

68% de carne de vacuno. ¡32 de cada 100 gramos de esta maravilla no es carne! Pasemos la cantidad a kilos. Supondría que 320 gramos de cada kilo no es carne. ¿Y qué es? Almidón, jarabe de glucosa, azúcar, sal y conservantes.

Un mejunje de aditivos que abarata el precio final mientras obstruye tus arterias. Tranquilo, que lo que te ahorres en la carne te lo puedes gastar en un baipás coronario.

Poco mas que comentar de esto.

 Hamburguesa Novillo de la Dehesa, de Hamburdehesa

Otro producto de esta casa que ofrece una calidad similar a la Labari Burguer que he presentado antes. Un envase cuidado que nos vende la ausencia de lo que no nos gusta en su contenido. ¿Es cierto? Pues a medias.

No digo que sea un mal producto. Solo advierto que no juzguemos por los envases. Veamos la info:

Novillo dehesa

 Información nutricional

Aquí prima la proteína sobre la grasa. Siendo carne de novillos en libertad es de suponer que hacen mas ejercicio y por eso su veta de grasa es menor. Esto no es siempre necesariamente así, pero las cifras cuadran.

La grasa que tiene es casi toda saturada.

Pocos hidratos, casi todo azúcar, para que luego llenen la portada con la palabra SIN. A ver cuándo llega la etiqueta de “Sin azúcar”.

Las calorías son bajas al ser casi todo proteína. Cuadra todo.

 Reparto de ingredientes

Pues me pasa un poco como con todas: mucho predicar de naturales, pero luego tienen más infecciones que un zombi. Contiene lo mismo que todas las demás, pero con su propio reparto.

Excepto el jarabe de glucosa. Eso se lo dejamos a los amigos de Frimancha.

La única manera de hacer estas hamburguesas vendibles es añadiendo azúcar, espesantes, especias y aromas. De lo contrario nadie se lo comería. Estaría asqueroso. Clic para tuitear

Aquí encontramos algo de aceite de oliva para obtener una gras de calidad, aunque no especifica si es AOVE, por lo que daremos por hecho que no lo es. De serlo lo predicaría a los 4 vientos en su envase.

Vuelve la cebolla y el tomate deshidratado. Marca de la casa, parece.

 Burguer meat picada de vacuno, de Frimancha

La última de esta lista, y junto con la cuarta, la que más jugo tiene.

La recomendación de la lasaña en el envase no sé si es para que no miremos la carne o para que camuflemos su sabor con grandes cantidades bechamel y de parmesano.

Los argumentos que puedo utilizar para este producto son los mismos que para su hermana gemela de la que ya he hablado. Es la carne picada más barata que hay, por lo que tendremos la garantía de llevarnos otras cosas a parte de la carne.

Vamos con la infografía

 Información nutricional

Es increíble cómo se mantiene el reparto de grasas y proteínas equilibrado. Ni siquiera el nivel de grasa saturada es el más alto de la lista.

Poco azúcar y poca sal. Esto es hasta bueno y todo. Y más si le añadimos el dato de las pocas calorías por 100 gramos que tiene: solo 163.

Pero como ya he dicho antes, la magia viene ahora.

 Reparto de ingredientes

Vemos pocos en comparación con otras, y vuelvo a decir que esto sería hasta bueno si no pusiera que contiene un 64% de carne de vacuno. Eso quiere decir que un 36% es otra cosa, sobre todo agua con un 18%.

¡Un tercio de este producto son aditivos y una quinta parte agua! Luego mucho almidón, mucha soja y mucha sal.

En fin, no quiero hablar más de esta cosa. Con lo fácil que es ir al carnicero y pedirle que te pique un trozo de carne a tu elección. No está tan sabrosa, claro está. Le falta un 36% de mierdas varias.

 Conclusiones finales

A parte de hacer una clasificación de la que considero la mejor opción hasta la peor, quiero comentar algunos detalles.

 Sobre las carnes de vacuno, cerdo o pollo

Cuando le pides al carnicero un trozo de garreta, un poco de jamón fresco de cerrdo y algo de panceta para hacer una carne picada, sabes lo que te vas a comer.

Cuando en un envase pone “carne de vacuno”, o de cerdo, o de ave, no sabes qué parte del animal vas a comer.

Un animal tiene muchas partes, algunas más atractivas que otras, que se despiezan y se venden a distintos precios según su calidad. Una vez que se limpian los huesos, quedan restos de carne adheridos, tendones y vísceras que no se van a desaprovechar.

Gran cantidad de estos despojos se destinan a la alimentación animal, pero no todo. Una parte se utiliza para rebajar el precio de las carnes picadas. Por eso, con una hamburguesa de las que te he presentado, una parte de tendones, vísceras y otros subproductos llegan hasta ellas.

Depende de su coste el que sea más o menos cantidad. Si no fuera así los envases pregonarían que la carne es 100% solomillo de ternera o 100% lomo de cerdo, y no lo pone en ningún envase de los que haya visto en todos los supermercados a los que voy.

 Sobre el azúcar y el jarabe de glucosa

Al añadir esos subproductos, rebajar grasa e inyectar agua, el resultado a nivel de sabor es, por qué no decirlo, horrible.

La única manera de hacer estas hamburguesas vendibles es añadiendo azúcar, espesantes, especias y aromas. De lo contrario nadie se lo comería. Estaría asqueroso. Es lo mismo que se hace con los cereales azucarados. Los copos de avena están sosos de narices si no le añades cosas.

Cuando preparas en casa una hamburguesa de carne picada real y le añades especias, estás mejorando un preparado ya de por sí bueno. En algunos casos que he presentado simplemente se está haciendo digerible.

 Mi recomendación

He confeccionado una clasificación sobre cual es el producto más recomendable y cuál no deberías comprar nunca.

La cosa queda así:

Como se ve he hecho dos grupos. Las primeras 3 las compraría en un momento dado y al segundo grupo no lo toco ni con un palo. Prefiero hacer ayuno.

Las puntuaciones de 0 a 10 quedarían así según mi análisis:

Novillo de la dehesa 6/10

Labari Burguer. De Hamburdehesa 6/10

Hamburguesa de Cerdo Ibérico. De Finura de Ibérico 5/10

Burger de vacuno de Frimancha 1/10

Burguer de pollo y Espinacas de la Casona de Teresa 1/10

Burguer Meat de Frimancha 1/10

Soy como un profesor que tuve. No me gusta dejar a nadie con un 0.

Aunque lo que realmente te recomiendo es lo que podrás leer dentro de 7 días, en el articulo siguiente.

Ahí te mostraré unas cuantas alternativas a estas hamburguesas que te he traído hoy. Por tanto, aquí dejo este primer capítulo de mi informe sobre las hamburguesas.

Y como siempre digo, comenta, comparte y disfruta.

Resumen
Hamburguesa de carne. Qué nos venden y qué te estás comiendo
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Hamburguesa de carne. Qué nos venden y qué te estás comiendo
Descripción
No me he querido limitar a un único tipo de carne de hamburguesa ni a una marca concreta, para comprobar cuál es la tendencia general a la hora de producir estos preparados cárnicos. Por cierto, como verás más adelante, en estas hamburguesas la palabra preparado cárnico brilla por su ausencia en las etiquetas. Al igual que tampoco se indica el hecho, como ya verás, de que prácticamente todas las hamburguesas que traigo contienen azúcar o derivados.
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Mi Báscula Me Odia
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