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Opiorfina. La morfina de nuestra saliva

Hola motivad@.

El coqueteo del ser humano con las drogas se remonta a no se sabe cuándo. Bueno, más o menos sí se sabe. Fue cuando el hombre concibió la civilización. Al darse cuenta del monstruo que había creado, allá por los albores de la incipiente Babilonia, tuvo una irrefrenable necesidad de colocarse con lo que fuera para olvidarse de su aberrante creación. Con el jugo de una flor o con un líquido fermentado, daba igual. El objetivo era flotar por las nuves y volver del revés los ojos.

Desde siempre los estupefacientes han evolucionado en fondo y forma a nuestro lado. Con distintos propósitos, bien lúdicos o médicos, pasan por nuestra vida en algún momento. El mismo cuerpo humano produce unas cuantas sustancias de esta familia, a saber, la oxitocina, dopamina, endorfina, epinefrina o fenilalanina por ejemplo.

El instituto Pasteur, allá por el año 2006, aisló un primo hermano de la morfina en nuestra saliva a la que llamó opiorfina. Un nuevo miembro de esta creciente estirpe.

Veamos de qué va esto.

Componentes de la saliva

La saliva es un destilado alcalino de la sangre que es vital para nuestro organismo. Lo producen las glándulas salivales y se necesita como el comer, para comer, toma juego de palabras tontico.

Es inodora a pesar de que muchos creen lo contrario. Si te huele mal la boca es por otras razones, como falta de higiene o cálculos en las amígdalas, no por tu saliva. Y está compuesta principalmente por agua en un 99%. El resto son iones de cloruro, mocos, bicarbonato, enzimas, calcio y más cosas.

En este artículo explican con más profundidad cada componente, además de exponer unos cuantos trabajos al respecto muy curiosos. Por si te apetece pasar una tarde entre babas.

Pero me quiero centrar en el descubrimiento del instituto Pasteur.

morfina prima de la opiorfina

Opiorfina. ¿Qué es?

Es un compuesto químico endógeno de nuestra saliva, con una potencia analgésica hasta seis veces superior a la morfina.

Su función es la de un antinociceptivo, que es lo contrario de la nocicepción…

Espera, que te acabo de ver bostezar. Te lo simplificaré.

¿Qué te ocurre cuando te das un pellizco? O te haces un corte, o te golpeas. ¿Te duele? Pues esa señal de dolor que emite el cerebro es gracias a un sistema de alarma que procesa un estímulo potencialmente dañino para el cuerpo. A ese proceso se le llama nocicepción.

Lo contrario, la antinocicepción, te figuras lo que es. Es la anulación de dicho mensaje. Y la opiorfina es la encargada de dormir ese proceso en nuestra boca. ¿Para qué? Pues te lo explico. Nuestra boca es muy sensible, incluso pejiguera. Hay tal cantidad de terminaciones nerviosas en ella que el cuerpo, en su infinita sabiduría, necesita acallar tamaña cantidad de alarmas en un día. De lo contrario, cualquier trozo de comida detrás de un diente, cualquier llaga, cualquier mota de polvo, desencadenaría toda clase de malestares en nuestro cuerpo.

El cerebro tiene demasiadas cosas de las que preocuparse como para atender a la boca y sus hipocondrías constantes. Así que genera esta sustancia junto con las demás y la integra en la saliva. Gracias a ella podemos comer picante sin rabiar de dolor. Siempre que no sea un pimiento habanero. Con eso ni opiorfina ni puñetas. Necesitas un coma inducido. Y así el cerebro es libre para ocuparse de las otras cuatrocientas mil cosas de las que debe ocuparse.

Ya descansará el cerebro cuando hayamos muerto.

Opiorfina y los ratones

Nuestros queridos animalillos blancos, esos pobres seres vivos que un buen día sacaron la pajita más corta en el mundo animal y fueron elegidos por los laboratorios del planeta Tierra para sus fiestas, participaron contra su voluntad en un experimento.

En una primera fase se les inyectó un producto químico doloroso en una pata e intentaron contrarrestarlo con un gramo de opiorfina. El compuesto fue eficaz contrarrestando el dolor en los ratones. Se necesitó 3 gramos de morfina para lograr el mismo efecto.

Posteriormente los científicos prepararon una cama de agujas, como la de los faquires, para que los ratones caminaran por encima. ¿Me pregunto a qué mentes privilegiadas se les ocurrirán estos ensayos? ¿Tendrán relación con los guionistas de la saga cinematográfica Saw? En esta prueba los animalitos necesitaron hasta seis veces más morfina que opiorfina para resolver la prueba sin dolor.

El estudio en cuestión lo puedes leer aquí.

Efectos diversos en nuestro cuerpo

Cierto es que la síntesis de este compuesto producido por nuestra saliva será un gran avance en el mundo de la analgesia. Qué duda cabe. Pero como siempre digo, este es un blog de salud y mind fitness, por lo que busco la aplicación práctica de esta sustancia en nuestro día a día.

Uso como agente psico-estimulante

Existe una corriente científica que empieza a plantearse que la opiorfina tenga algo que ver con la alimentación compulsiva. Se están realizando estudios como el que expone este artículo en el que se le puede dar un uso práctico en enfermedades como la narcolepsia, el TDH, TOC, depresiones, bipolaridad y obesidad gracias a su psico- estimulación.

Tendría sentido, tal vez, pensar que la sensación de placer que da la ingestión compulsiva de comida, en especial la de alta palatabilidad como helados, comida rápida o bollería, este vinculado a una mayor secreción de opiorfina en nuestra saliva durante el proceso.

No estaría de más investigar en esa línea, ya que confirmaría que la obesidad no solo se produce por una glotonería desmedida y descerebrada, como algunos insisten. Tendríamos entre mano una doble adicción: a la comida y al opiáceo natural de nuestra saliva.

viagra

Uso como posible sustituto de la viagra

Como siempre digo el Mi báscula me odia, has de entrenar tu mente para mejorar tu cuerpo. Y parte sustancial de ello es tener una vida sexual plena, o, al menos, todo lo plena que cada uno se pueda permitir. Y no hablo de lo económico. En fin, salgo de este charco.

En este interesante artículo se habla del papel de la opiorfina en la disfunción eréctil masculina. El papel de los opiáceos en el tono muscular del pene está creciendo en adeptos, válgame el chiste fácil. Está claro que solo se está rascando la superficie sobre el papel que esta sustancia puede producir en distintos órganos de nuestro cuerpo.

Que las investigaciones comiencen por los genitales es algo que no nos debe extrañar. Al fin y al cabo el ser humano busca perpetuar la especie y, aunque somos demasiados, nunca está de más tener comodines en la manga. Posteriores desarrollos abrirán ventanas a otras partes vitales del organismo.

Y todo gracias a la saliva.

Conclusiones

Producimos de un litro a litro y medio de este líquido vital. Tal vez en el futuro, una raza alienígena descubra que nuestra saliva les coloca y se decidan a visitarnos. Nos conquistarán y montarán granjas de ordeño donde nos pasaremos el día escupiendo en cubos. Para entonces seguro que habremos descubierto unas cuantas virtudes más en su interior.

Esto confirma la corriente holística que cada vez tiene más fuerza en la comunidad científica. Todo está enlazado con todo mediante algún tipo de sinergia. Muchas de ellas no las hemos descubierto pero otras sí. El placer que da la comida en personas con trastornos alimentarios no se puede limitar a la falta de voluntad o a las pocas ganas de moverse. Mecanismo más complicados tienen necesariamente un papel en estos procesos, solo que aún no los hemos descubierto.

He sido gordo toda mi vida y me he aburrido de escuchar los mismos dogmas sin entender por qué nadie se da cuenta de que la obesidad tiene una complejidad mucho mayor de la que normalmente se habla. El hallazgo de la opiorfina es una viva muestra de esto. ¿Cuántas cosas nos quedarán por descubrir hasta acorralar esta enfermedad? Sin duda muchas.

Simplificar la obesidad contando calorías, achuchando a los que no se mueven o mutilando estómagos sin mirar causas subyacentes es la eterna guerra contra los síntomas, no contra la enfermedad.

De momento nos quedamos con esta curiosa sustancia de nuestro cuerpo. Y esperando con ansia a la siguiente.