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Cómo cocinar te puede salvar la vida y 10 consejos para preparar tus menús

cocinar te puede salvar la vida

Hoy todo es rápido. Cocinar te puede salvar la vida, pero no es rápido.

Nos hacen la revisión del coche en 10 minutos. Aprendemos inglés mientras dormimos o conseguimos un vientre plano en segundos y sin esfuerzo. O al menos eso es lo que nos venden.

La realidad nos dice después que el coche se tira dos semanas en el taller, que en nuestra puñetera vida vamos a aprender inglés más allá del yes, we can. Y que lo del vientre plano… en fin. Nos conformamos con seguir llevando los mismos pantalones del año pasado.

No es que me quiera dedicar hoy a hundir los anhelos de nadie, que Zeus me libre. Es sólo que soy demasiado pragmático como para creerme promesas baldías.

Cocinar
Hay actividades que deberían ser de obligado cumplimiento e impartirse en las escuelas, como cocinar. Te puede salvar la vida, no te quepa duda

Sí que soy amante de ponerme manos a la obra con las cosas que merecen la pena. Y una de ellas, la cual ocupa el top 3 de las cosas más importantes de una vida, es la de cocinar nuestra propia comida. Porque cocinar te puede salvar la vida.

Visito cocinas que no han sido jamás anfitrionas de una botella de aceite de oliva virgen extra. Que no se les conoce compañías como las verduras de temporada o las especias. Cocinas que viven recluidas en una celda de aislamiento… Clic para tuitear

Por tanto hoy, en Mi Báscula Me Odia , vamos a cocinar a fuego lento unos cuantos consejos para que tengas tu nevera llena de recursos. Para que no te pille el toro y no tengas que recurrir a un inoportuno sobre preparado lleno de química y mal sabor.

Y empezamos por unos recordatorios siempre útiles.

 Cada vez cocinamos menos

Esto es una realidad en nuestro tiempo.

Mucho se habla del modo de vida, de las conciliaciones paterno-filiales, de menores jornadas laborales, de tener tiempo de calidad y mil soflamas más.

No tanto se habla de recuperar el buen hábito de la cocina en los hogares. Cocinar es uno de los pilares básicos para que tu dieta cumpla con tus expectativas. Elegir comida para llevar o disfrutar de un buen restaurante debe ser parte de nuestra vida, en concreto del capítulo que dedicamos a llenar los pozos de infelicidad de nuestros corazones.

Pero una vez que llega el camarero, nos trae la cuenta, pagamos con tarjeta y le pedimos que no nos dé copia porque respetamos el medio ambiente, hay que volver a la casa y poner en marcha la cocina en unas horas.

Añade cuatro ingredientes frescos y con gracia y tendrás una gran solución para la cena

 La nevera tiene que ofrecernos algo más que eco

Conozco personas cuarentonas como yo a las que sus madres aun les rellenan la nevera. También conozco familias aliadas de las pizzas congeladas, los paquetes de sándwich con companaje y los litros de leche para acompañar.

Visito cocinas que no han sido jamás anfitrionas de una botella de aceite de oliva virgen extra. Que no se les conoce compañías como las verduras de temporada o las especias. Cocinas que viven recluidas en una celda de aislamiento repleta de envases de plástico de un solo uso y platos precocinados del Mercadona. Donde los macarrones con tomate gobiernan con mano férrea sobre todo lo digerible.

Abro neveras donde si un ratón se cae se mata después de beber los restos de una coca cola y comprobar si aun son digeribles las sobras del restaurante chino de hace unos días.

Y este cuadro que acabo de pintar está muy lejos de ser una ironía, aunque no te lo creas. Y nuestro mayor problema es que va aumentando en adeptos con progresión geométrica.

 Cocinar te puede salvar la vida. Invierte en un curso de cocina antes que en unas vacaciones

Sí, ya sé que mola mucho más pasarse una semana en Port Aventura que aprender a hacer creme brullee. Pero las vacaciones se pasan, son unos pocos días al año y los recuerdos se desvanecen. Comer, comes todos los días. Cocinar te puede salvar la vida ¿Por qué no invertir en eso?

De hecho con invertir en tiempo sobra. Gastamos ingentes cantidades de ese preciado recurso en mil tonterías. ¿Por qué no subscribirse a algunos canales de cocina de YouTube? Son gratis y hay gente la mar de preparada.

Es responsabilidad nuestra cocinar nuestros propios alimentos por nuestra salud y por la de nuestros hijos. A la par que les inculcamos ese sano hábito. Y no me vengas con la pereza o el desconocimiento. A la primera no te voy a contestar, porque si estás leyendo esto y has llegado hasta aquí significa que tienes interés por esto, por lo tanto, lo segundo es adquirir conocimientos.

Y hasta DaVinci vivió una época en la que no dibujaba ni había inventado nada.

¿Y que me dices de los wok? 4 ingredientes otra vez, salteados unos minutos y a comer. Más fácil imposible

 Los 10 consejos para preparar tus menús

Así pues, para que te resulte todo un poco más sencillo, voy a hacer mi aportación con unos cuantos consejos para preparar tus alimentos. No me cansaré de repetir que cocinar te puede salvar la vida.

Algunos te pueden resultar obvios e incluso básicos, pero desconozco tu nivel culinario. Así que hay de todo. Y por alguna parte hay que empezar.

 Prepara un menú y haz un inventario

Está genial querer comenzar a cocinar, pero el primer paso es saber lo qué tenemos y lo que nos hace falta. Y para saber lo que nos hace falta debemos tener muy claro qué vamos a cocinar.

Así que lo primero que has de hacer es hacerte con un menú, como por ejemplo el mío, o cualquier otro que se ajuste a tus necesidades. Te surgirán dudas al respecto si además quieres perder peso, pero cuentas con mucha información al respecto.

Después haz un inventario de la comida que tienes. Desecha la que esté en mal estado, pasada de fecha o que no te vayas a comer. Regálala o haz una última gran fiesta antes de empezar a comer con más orden, como con las sobras de navidad. Pero organiza tus existencias. Es muy importante este paso.

 Haz la lista de la compra

Este es el siguiente paso natural. Una vez que conoces tus existencias y sabes lo que vas a comer en la siguiente semana, ya puedes hacer una lista con lo que vas a necesitar.

Te vas a asombrar de lo barato que sale la lista de la compra cuando vas a tiro hecho. Te ahorras un montón de dinero en alimentos superfluos que puedes invertir después en, por ejemplo, salir a comer por ahí, ir al cine o comprar una cabra para sacrificarla en una ceremonia satánica. Lo que más rabia te dé.

 Piensa en comidas congelables

Es muy práctico pensar con el congelador en la mente (qué frase más rara me ha quedado).

Si prevés cenas con hamburguesas (de carne picada por el carnicero, no las industriales, por Tutatis), puedes hacer paquetes que ocupan poco y te sacan del apuro muy rápido.

Solo te tienes que preocupar de sacarlas al medio día para que estén perfectas para la noche. Y si las sacas el día anterior y las descongelas en la nevera, mucho mejor. Evita el microondas para descongelar, casi siempre cuece la carne por algún lado.

Cocinar te puede salvar la vida y ya estás más cerca de conseguirlo.

 Reserva tiempo para la cocina

Esto es vital. Al igual que he hablado mucho de sacar tiempo para el deporte lo mismo digo para cocinar. No habrá tiempo mejor invertido.

Lo bueno es que puedes dedicar unas cuantas horas un fin de semana y preparar 5 o 6 platos distintos que puedes congelar. Eso te hará ganar tiempo entre semana y comerás mucho más sano y barato. ¡A que mola!

 Prepara las verduras con antelación

Yo compro mi fruta y mi verdura en el mercadillo de los sábados que montan en mi pueblo. Cuando llegamos mi mujer y yo a casa lavamos las frutas y las verduras y las dejamos listas para consumir.

Es muy práctico trocear pimientos, cebollas, calabacines, o pelar ajos y picarlos para congelarlo todo. Se puede hacer con prácticamente cualquier verdura y adelanta la faena una barbaridad. Te lo recomiendo 1000×1000.

Lo importante de todo esto es hacerlo. No pienses en que lo harás y después te olvides. Tendemos a hacer eso a menudo.

 Ten tu zona de trabajo a punto

La cocina es tu santuario de salud. De ahí puede salir el peor de los venenos o los mayores manjares. Depende de muchas cosas, pero sobre todo de una higiene ejemplar y un orden.

La cocina es muy sucia y requiere mucho mantenimiento y eso es una de las grandes razones por la que la gente cocina poco en casa. Podría decirte que nos hemos vuelto un poco tontacos con eso de los olores, pero sé en que mundo vivo.

Debes hacerte a la idea de que necesitas cocinar para gozar de buena salud y que uno de los precios a pagar es el de limpiar, fregar y ordenar después. Es lo que hay. Yo lo considero un precio más que justo.

 Ten recursos para los momentos de agobios

Sé que hay veces que se nos acaban las reservas congeladas, o no nos apetece guisar, o no tenemos ese ingrediente que necesitamos y da pereza salir a comprar.

Para esos momentos las latas de conserva y las lechugas son tus grandes aliados.

Ten una buena colección de conservas de calidad como atún, mejillones, melva, caballa, pulpo, almejas, berberechos. No está de más que tengas unos cuantos huevos duros en la nevera. Se hacen en 10 minutos y duran en el frío varios días, por lo que puedes cocer media docena de una tacada.

Con eso, un poco de cebolla, lechuga y tomate haces una excelente ensalada casera en 5 minutos, muy nutritiva y saciante. A mi me ha salvado el pellejo muchas veces.

 Hazte con una buena provisión de envases para congelar tus creaciones

Los necesitarás para congelar la comida.

Cuando prepares comida con antelación para congelar, deja antes que se enfríe en la nevera durante unas horas y después pásala al congelador.

Si metes directamente la comida caliente en el congelador se formarán demasiados cristales de hielo por el contraste de temperatura y se quemará parte de ella por el frío, alterando el sabor.

Lo más difícil ya lo has hecho, que es preparar toda la comida con antelación. Solo queda dejarla enfriar y congelarla. Fácil.

 Anota las fechas y el contenido

Cuando lleves tiempo haciendo esto te darás cuenta de que tienes tres envases en el congelador que no sabes ni qué son ni cuánto tiempo llevan ahí.

Es muy útil anotar el contenido y la fecha de preparación en la tapa con un rotulador permanente. También puedes poner una etiqueta de papel para que te resulte más fácil. De esa manera te organizarás mejor.

 Mantén un orden en tu nevera y en tu congelador

Que no impere la anarquía. Piensa durante unos minutos cómo quieres organizar tus provisiones. Dependiendo de tu mano, puedes hacer que tu nevera guarde comida para semanas o que no quepa ni las sobras de la cena.

Revisa qué alimentos necesitan frío y cuáles no. No metas cuatro botellas de agua de 2 litros si no bebes tanta. Lo mismo para cartones de leche o para otros alimentos que no necesiten refrigeración, como los huevos.

Pon en el fondo lo más nuevo y echa para adelante lo más antiguo. Así evitarás tirar comida.

Lo mismo en el congelador. No necesitas 7 bandejas de hielo ni tener guardados los acumuladores de frio todo el año para cuando vayas a usar la nevera de la playa. Haz hueco como sea. Piensa que las guerras se pierden por la organización.

Las verduras congeladas siempre son una buena opción. Da igual si las compras embolsadas o si son frescas y congeladas. En ambos casos aceretarás

 Bonus track

Y ya para acabar te recomiendo que controles las cantidades. Ese es mi gran talón de Aquiles. Vivimos tres en casa y me ha costado años ajustar las cantidades y no cocinar para 20.

Recuerda que, por muy bien que prepares un plato, si haces tanta cantidad que te obliga a comerlo varios días, acabarás hartándote y tirando comida.

Nunca olvides que cocinar te puede salvar la vida. Espero que te sean de utilidad estos consejos y valoraría mucho cualquier aportación en los comentarios. Yo estoy en constante aprendizaje con estos temas.

Y como siempre digo, comparte, comenta y disfruta.

Resumen
Cómo cocinar te puede salvar la vida y 10 consejos para preparar tus menús
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Cómo cocinar te puede salvar la vida y 10 consejos para preparar tus menús
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Comer, comes todos los días. Cocinar te puede salvar la vida ¿Por qué no invertir en eso? De hecho con invertir en tiempo sobra. Gastamos ingentes cantidades de ese preciado recurso en mil tonterías. ¿Por qué no subscribirse, por ejemplo, a algunos canales de cocina de YouTube? Son gratis y hay gente la mar de preparada. Es responsabilidad nuestra cocinar nuestros propios alimentos por nuestra salud y por la de nuestros hijos.
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Mi Báscula Me Odia
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