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Los bulos de internet. Una historia sobre un mensaje de WhatsApp

“Dile a la gente que hay un hombre invisible en el cielo que creó el universo y la vasta mayoría te creerá. Diles que la pintura está fresca y tendrán que tocarla para estar seguros.”

George Carlin

Que internet está lleno de bulos es algo que no sorprende a nadie hoy en día. No voy a descubrir la pólvora a estas alturas.

Las redes sociales, en especial Facebook (a la que muchos llaman FakeBook), se han encargado de hacer grande el mito. Y entre la desinformación, la reinvención de la historia y demás ingenios, surgen los mensajes encadenados que aparecen en plataformas como WhatsApp.

Hace poco me llego uno muy jugoso.

De ese mensaje en particular quiero hablar, como ejemplo de lo mucho que queda por hacer en materia de información pública. Como este blog trata de lo que trata pues imaginarás que el mensaje está relacionado con la alimentación y la nutrición.

Por tanto, hoy, en   Mi Báscula Me Odia , desmontemos unos cuantos mitos de nutrición. En concreto sobre los desayunos. Y, de paso, le escupiremos en un ojo a esa lacra de nuestro tiempo: los mensajes “pasalo” de WhatsApp.

 Antecedentes de hecho

Te cuento, para ubicarnos, cómo llegó este mensaje hasta aquí: Mi pareja está estudiando TCAE y como es normal está metida en varios grupos de WhatsApp. Tanto del centro, como de compañeras auxiliares de clínica, así como de otros tipos más random que no vienen al caso. Un poco como todo el mundo, vaya.

El asunto es que, no hace mucho, le llegó uno de esos mensajes, de los que te piden que los difundas porque de lo contrario la raza humana corre peligro de extinción. No llegan a ser de esos que te animan a que los compartas con quince contactos para que recibas bendiciones y dinero a toneladas, pero casi.

Confieso que esos sí que los odio. Con toda mi alma (si es que me queda alma).

Te recomiendo que leas el texto íntegro para poder disfrutar mucho más de la experiencia. No te arrepentirás.

Como supongo que no me salto ninguna ley de copyright difundiéndolo, ya que es casi de dominio público y de dudoso origen, voy a reproducirlo íntegro para saber de lo que hablamos. Los dos símbolos de WhatsApp acotan el mensaje. Ahí va la perla:

El mensaje en cuestión

*Mira que relato más interesante de una Endocrino. *💚

¡Cuánto me alegro de que una Endocrinóloga se haya tomado el trabajo de escribir este Post!

     *¡¡¡RIIINNNGGGG!!!*🕑🕑🕑🕑🕑🕑🕑🕑

Suena el despertador y el *Cerebro* empieza a preocuparse: “Ya hay que levantarse y nos comimos todo el combustible”… Llama a la primera *Neurona* que tiene a mano y manda el mensaje de ver qué disponibilidad hay de Glucosa en la Sangre.

Desde la *Sangre* le responden: Aquí hay azúcar para unos 15 a 20 minutos, nada más’.

El Cerebro hace un gesto de duda, y le dice a la Neurona mensajera: De acuerdo, vayan hablando con el Hígado a ver qué tiene en reserva. 

En el *Hígado* consultan la cuenta de ahorros y responden que a lo sumo los fondos alcanzan para unos 20 a 25 minutos.

En total solo hay unos 290 gramos de *Glucosa*, lo que alcanza para 45 minutos, tiempo en el cual el Cerebro ha estado rogándole a todos los santos a ver si se nos ocurre desayunar.

 La cosa se va complicando…

Si estamos apurados o nos resulta insoportable comer en la mañana, el pobre órgano tendrá que ponerse en emergencia: “Alerta máxima: nos están tirando un paquete económico”.

El Cerebro le ordena a la Cortisona: saque lo que pueda de las células musculares, los ligamentos de los huesos y el colágeno de la piel’.

La *Cortisona* pondrá en marcha los mecanismos para que las Células se abran cual cartera de mamá comprando útiles, y dejen salir sus proteínas. Estas pasarán al hígado para que las convierta en glucosa sanguínea. El proceso continuará hasta que volvamos a comer.

Como se ve, quien cree que no desayuna se está engañando: Se come sus propios músculos, se auto devora. La consecuencia es la pérdida de tono muscular, y un cerebro que, en vez de ocuparse de sus funciones intelectuales, se pasa la mañana activando el sistema de emergencia para obtener combustible y alimento.

 No se vayan todavía, aún hay más

¿Cómo afecta eso a nuestro peso? Al iniciar el día ayunando, se pone en marcha una estrategia de ahorro energético, por lo cual el metabolismo disminuye. El cerebro no sabe si el ayuno será por unas horas o por unos días, así que toma las medidas restrictivas más severas.

Por eso, si la persona decide luego almorzar, la comida será aceptada como excedente, se desviará hacia el almacén de *grasa de reserva* y la persona engordará.

La razón de que los músculos sean los primeros utilizados como combustible de reserva en el ayuno matutino se debe a que en las horas de la mañana predomina la Hormona Cortisol que estimula la destrucción de las proteínas musculares y su conversión en glucosa.

 La recomendación final

*ASÍ QUE YA LO SABES AHORA… NUNCA MÁS SALGAS DE CASA SIN DESAYUNAR, TU ORGANISMO TE LO AGRADECERÁ Y COMPENSARÁ CON MAYOR SALUD, LA MISMA QUE PODRÁS DISFRUTAR VIVIENDO MÁS TIEMPO Y SANO PARA QUE CONVIVAS CON TUS SERES QUERIDOS… SI DESAYUNAS TEMPRANO, TE LLENARAS DE LA ENERGÍA SUFICIENTE, LA MISMA QUE TE AYUDARÁ A QUE TU MENTE SEA MÁS ÁGIL, TUS PENSAMIENTOS MÁS ESPONTÁNEOS, TU CUERPO MÁS RELAJADO CON MAYOR FACILIDAD DE MOVIMIENTO Y POR LÓGICA… TE ESTRESARÁS MENOS.*

*Fuente: Dra. Daniela Jakubowicz (Endocrinóloga)* 

¡REPITO, REENVÍALO por favor, puedes ayudar a otros, ¡Gracias…!

 Primeras aclaraciones. La autora del artículo

Después de esa sarta de gritos finales en forma de mayúsculas, comienzo el análisis. Porque las cosas como son, los mensajes CALAN MUCHO MAS SI SE GRITAN A PULMÓN ABIERTO. EL CONTENIDO ES LO DE MENOS, MIENTRAS QUE SE GRITE BIEN GRITADO.

Lo primero es indicar lo obvio: el mensaje encadenado trata de que desayunemos sí o sí. Y deja más que claro que nuestra vida depende literalmente de ello. Tampoco tengo nada personal contra la doctora Daniela Jakubowicz. 

Como me ha sido imposible, por razones lógicas, confirmar la fuente, si que he querido saber un poco más de la supuesta autora de este texto donde se exalta la costumbre del desayuno sobre todas las cosas.

La presunta autora es la doctora Daniela Jakubowicz. Endocrina para más señas. He googleado su nombre y al menos he podido certificar que existe. Ya es algo más de lo que obtuve con el autor de la dieta del huevo. Del que lo único que se sabía era que se trataba de un nutricionista catalán. Sin más.

Daniela Jakubowicz es, en efecto, una endocrina (eso de endocrinóloga me suena como el culo) venezolana que ha publicado algún que otro libro. En concreto los más conocidos son “Ni Una Dieta más: El Método Circadiano Que Acelera el Metabolismo”, publicado en el 2006. Y “The Big Breakfast Diet: Eat big before 9 A.M. and Lose Big for Life”, publicado en 2009. Este creo que no está traducido. No obstante, si a alguien le interesa alguno de estos dos libros, están a la venta en Amazon. Según he encontrado por la red tiene más de 70 estudios clínicos publicados.

Y lo que tengo más claro aun es que es una apasionada de los desayunos.

¿Saludable o lo que nos apetezca? A veces la verdad sí que está ahí fuera

 Desayunar o no: he ahí la cuestión

Pongo en antecedentes que el tema del desayuno es algo controvertido al que le voy a quitar hierro de un plumazo de una forma muy rápida: quien quiera que desayune y el que no, pues no. No estás documentado que haya muerto gente por no desayunar. En cambio, sí está documentado que haya muerto gente por lo suelen desayunar de forma habitual.

Magias del lenguaje, cambias sustantivos de orden y el mensaje es totalmente distinto. ¿Lo pongo en mayúscula? No, mejor seguimos.

Los beneficios de la autofagia provocada por el ayuno intermitente son tan sólidos y están tan contrastados, que venir a estas alturas a decir que si no se desayuna se corre un riesgo vital serio, a parte de catabolizar músculo como si no hubiera un mañana, me parece cuando menos, pueril.

Si, pueril, de críos en plan “y tú más”. De esos que no soporta nadie.

No Importa, para que quede cristalino, cuándo se come sino lo que se come. La calidad de nuestro desayuno, y de paso nuestra comida y cena, es lo realmente importante. Si nos quedamos nada más conque nuestro sistema metabólico se viene abajo si no nos hacemos una tostadita o nos comemos un bollo relleno nada más levantarnos, pues nos estaremos haciendo un flaco favor.

Y es justo ese tipo de desayuno el que propone esta mujer en su libro. Sigue leyendo y lo descubrirás.

En ocasiones sólo nos entra un café. Esto no tiene que ser necesariamente malo. Hay que revisar el patrón nutricional global de la persona

 Los desayunos de la doctora Daniela Jakubowicz

Sé de sobra que hay mucho de fe en la nutrición.

Que lo que hoy vale mañana no valdrá. Pero la ciencia avanza y se descubren nuevos mecanismos de nuestro metabolismo. Lo que deberíamos tener todos muy claro es qué hacer con las opiniones de personas que dicen cosas así:

“En horas matutinas, el organismo es más sensible a la acción de la insulina, la hormona que traslada la glucosa sanguínea a los músculos. Por eso, cuando ingerimos harinas en horas matutinas, una fugaz elevación de la insulina introduce el azúcar en los músculos, aumentando la energía y no la grasa de reserva. Por ese motivo, las harinas y los dulces ingeridos en la mañana no nos engordan”.

Y me quedo más ancha que larga.

Nada que decir con respecto a lo sensible que es el organismo a la insulina. Para eso los creadores del universo nos dieron insulina, para el cuerpo reaccionase a ella. Pero argumentar que los picos de insulina generados por los hidratos de carbono simples no solo no son malos, sino que no nos engordan si se ingieren en la mañana, pues no se…

 El índice glucémico

No pretendo darle clases a la doctora Daniela Jakubowicz, pero quisiera poner un poco de perspectiva sobre el famoso Índice Glucémico o IG. La referencia para sus niveles se basa en la glucosa y su IG=100. ¿Para que sirve saber esto? Pues para controlar el famoso nivel de azúcar en sangre, controlarlo y esquivar la bala que tiene tatuado “diabetes tipo 2”en el casquillo y que se dirige hacia tu cuerpo.

Simplificando el tema, hay tres categorías de IG:

      IG bajo (<55)

      IG medio (55-70)

      IG elevado (>70)

Este IG se mide a las 2-3 horas de haber hecho una ingesta para calcular con eficacia su nivel. Y lo que se desayuna puede o no disparar esos niveles a lugares peligrosos. La comunidad científica está bastante de acuerdo a este respecto.

Efecto después del consumo de alimentos de referencia (RF) y de alimentos de prueba (TF) en los niveles de glucosa en plasma en diversos puntos temporales. Las concentraciones de glucosa en plasma en cada punto de tiempo se representan como barras verticales con media ± SEM (n = 12). Los datos se analizaron mediante ANOVA y la prueba de diferencia menos significativa post-hoc. Las barras verticales que llevan letras diferentes (a – c) son significativamente diferentes entre sí (P <0.05) en ese momento en comparación con RF. RF, 50 g de glucosa; TF1, trigo roti mezclado mini comida; TF2, cebada roti mini comida mezclada; TF3, cebada perla rawa upma; TF4, trigo rawa upma.
Imagen con Copyright © 2018 por la Sociedad Coreana de Ciencia de Alimentos y Nutrición

¿Qué dispara estos niveles?

Pues los alimentos fabricados con harinas refinadas y ricos en azúcar. Zumos industriales, pasta demasiado cocida.

Pelar la fruta también contribuye a que se pueda disparar un IG, pero todavía se están buscando sujetos de estudio con diabetes tipo 2 por sobredosis de manzanas y plátanos.

No me invento nada de lo que dice la doctora. Aparece al final de la página 21 de su libro “Ni una dieta más”, en su edición de Planeta. Lo que sí que puedo hacer es demostrara que desayunar bollería o dulces no es, ni de lejos, saludable.

Es más, Júzgalo tú mismo. Pongo unos ejemplos de los alimentos recomendados para el desayuno sopor la doctora Jakubowicz en su libro. Son los siguientes:

 Proteínas del desayuno

Conozcamos qué se nos recomienda en el libro (pág. 69-76). No hablaré de cantidades puesto que para eso está el libro, explicando el método con todo lujo de detalles.

Quedémonos con los titulares:

      Leche, como medio litro. Se puede consumir como café con leche, chocolate caliente, capuchino, leche con fresas, chicha o merengada de guayaba

      Se le puede añadir muesli, cereales chocolateados o los típicos kellogss de maíz

      Queso: Puedes añadir queso en lonchas, tipo suizo, americano o parmesano en un sándwich. O también queso cotagge, mozzarella o blanco. Según gustos.

      Carne: Derivados bajos en grasa, jamón serrano o carne desmechada. Se puede consumir en sándwich, bocadillo, arepa, burrito o empanadilla. Como buenamente…

      Pescado: Salmón ahumado en un baggel o en pan de pita.

      Huevos: Puedes hacer un revuelto de carne o pescado, pero solo con las claras. Que ya sabemos que las yemas las carga el diablo

Las grasas del desayuno

En este apartado, la doctora nos recomienda lo siguiente:

      Aceite vegetal, de maíz o de oliva y margarina

      Aguacates, aceitunas y nueces

Carbohidratos

El poderoso imperio del pan hace su aparición:

      Panes a discreción, al menos dos raciones, de pan de molde, baguette, cruasanes, integral, de hamburguesa, crackers, pretzel, pita, bollos suizos, baggels o el puñetero pan que se te antoje porque, aquí, están todos los panes del mundo permitidos sin restricción.

      Otros carbohidratos: ¿Qué tal una lasaña?, ¿o plátanos? Total, todos los carbohidratos son iguales.

Dulces

Y llega el deseado momento. No puede faltar una ración al menos.

      Puede ser una gelatina de sabores, o pretzel cubiertos con chocolate, o barquillos rellenos, o chocolate tipo Toblerone, o fresas con nata, o un donut de chocolate, o un gofre, o un flan, o una tarta

      Importante: Si te ofrecen un dulce a lo largo del día, lo aceptas y lo guardas para el desayuno

Esquema de desayuno

Todos los ingredientes que se proponen se reparten en cantidades determinadas, predominando la leche, el pan y el azúcar de los dulces sobre cualquier tipo de grasa, bastante poliinsaturadas, como la margarina o el aceite refinado de girasol o maíz.

Y la leche es considerada la reina de la proteína. Ni siquiera se habla de un vaso de proteína de leche (tipo whey, como la que se toma en los gimnasios). Para nada. Además, se recomienda en libro que esa leche sea desnatada. La grasa es nuestra enemiga y hay que darle muerte ¡Vive Dios!

En una cosa estoy de acuerdo. Estos desayunos te dan un chute de insulina que te tira de espaldas. Lo mismo que si te comieras una rueda de churros nada más levantarte.

El resto de las comidas del día, que vienen explicadas en las siguientes páginas del libro, apuesta por carnes bajas en grasa, verduras cocidas o crudas, fruta y muchas ensaladas. Esto tanto para la comida como para la cena.

¿Pillas el patrón? Es el clásico esquema de una cheat meal diaria en el desayuno junto con comidas cocidas o a la plancha el resto del día. Si no pierdes peso es porque eres de otro planeta.

Esto lo tengo que chillar: ¿NO ES UN POCO LOCA ESTA SUGERENCIA DE DESAYUNO? ¿NO ES MUY DE LOS OCHENTA?

Mantengo que este asunto es más una cuestión de creencias:

Modelo hipotético de cómo BRR y RLPV pueden participar en la perpetuación de las presunciones. R: La exposición a frases como “el desayuno es la comida más importante del día” puede predisponer a las personas a creer cosas positivas sobre el desayuno debido al “efecto halo” ( 58 ). B: El RLPV relacionado con el PEBO puede aumentar esta predisposición para creer al PEBO mediante el “mero efecto de exposición” ( 59 ), particularmente cuando la investigación se presenta de manera parcial (por ejemplo, en presencia de BRR). C: Las personas tienden a buscar información que confirma su punto de vista y rechazan la información en sentido contrario (sesgo de confirmación) para prevenir o reducir la disonancia cognitiva ( 60), reteniendo así una muestra sesgada de información. D. Un gráfico ilustrativo hipotético de la comparación de la fuerza de convicción en comparación con la fuerza de la evidencia existente que apoya el PEBO. E: En conjunto, estos sesgos cognitivos pueden predisponer a los investigadores a sesgar sus informes de investigación, lo que, de ese modo, alimentaría el ciclo. BRR, informes de investigación sesgados; PEBO, propuso efecto del desayuno sobre la obesidad; RLPV, investigación sin valor probatorio.
Copyright © 2013 American Society for Nutrition

 

 Procesos químicos al despertarnos

Volvamos al jugoso texto del WhatsApp.

Vuelvo a recalcar que no hay pruebas de que el texto provenga de esta doctora, pero sí los datos que he nombrado de su libro. Eso sí que va firmado por ella y lo cierto es que está muy en concordancia con lo que propone en el mensaje.

Salvo por un pequeño detalle: no hace ni una sola mención a comer dulce en el desayuno. Si lo hiciera nadie difundiría el mensaje. Me juego la virginidad.

Ahora sí. Repasemos la bomba química en la que se convierte nuestro cuerpo al levantarnos.

 El cerebro hiperactivo

En el momento de despertarnos nuestro cerebro hace algo tan sutil como cambiar los niveles de sales del cuerpo para discernir si estamos despiertos o dormidos, limpiando la basura que ha encontrado durante la noche sin apenas gastar energía.

Los investigadores creen que un coctel de neurotransmisores (tales como la acetilcolina, histamina, noradrenalina, dopamina y serotonina) son los responsables de que seamos capaces de abandonar los brazos de Morfeo y disfrutar de un nuevo día.

La simplificación que expone el mensaje, con esa neurona preguntando la cantidad de glucosa en sangre y después la reserva hepática es, cuando menos, pueril al extremo. Más si cabe que lo de catabolizar músculo si no comemos cada 2 horas.

Es más, he investigado para encontrar alguna referencia a fallecidos por no desayunar y no he encontrado nada. Agradezco cualquier aporte en esa dirección.

Lo que sí he encontrado es el manido mantra de que desayunar nos hace engordar, desmontado una y otra vez por la ciencia. Y la poca importancia que a nivel metabólico tiene el saltarse una comida, en especial el desayuno.

 Los beneficios de la autofagia

Pasados esos 45 críticos minutos en los que nos hemos comido toda la glucosa del cuerpo, es cuando empiezan los dramas.

Porque, oye, está claro que levantarnos y andar de la cama a la cocina, después vestirse, bajar en ascensor, coger el coche, o el bus, o el metro, sentándonos cómodamente hasta que llegamos a la puerta de la oficina, donde subimos de nuevo en ascensor hasta llegar a una silla donde permaneceremos sentados durante 8 o 10 horas, supone un gasto energético sin parangón. Vaya que sí. Así se desmaya cualquiera.

Pero fuera de coñas, está comprobado que una autofagia moderada no afecta en absoluto a la atrofia muscular. Es crucial el proceso autofágico para regular nuestra masa muscular y nuestro metabolismo de una forma eficaz.

Tampoco se ve afectado nuestro rendimiento físico. Ni siquiera en la alta competición. Es más. Ayuda a regular el rendimiento aeróbico, la absorción de oxigeno y hasta el equilibrio postural.

 

Prueba de resistencia intermitente Yo-Yo, nivel 2 (YYIE2, Figura 1 (a) ) y consumo máximo de oxígeno (VO 2 máx, Figura 1 (b) ) al inicio y después de 12 semanas de práctica de balonmano en equipo recreativo ( n = 15; grupo de balonmano de equipo) o una continuación de un estilo de vida inactivo ( n = 9; grupo de control). ∗ significa significativamente diferente de la línea de base ( p ≤0.05); # significa significativamente diferente del grupo de control ( p ≤0.05).
Imagen con Copyright © 2018 Susana CA Póvoas et al

 

Valores de presión arterial sistólica (a) y diastólica (b) al inicio del estudio y después de 12 semanas de práctica de balonmano de equipo recreativo ( n = 15; grupo de balonmano de equipo) o una continuación de un estilo de vida inactivo ( n = 9; grupo control). ∗ significa significativamente diferente de la línea de base ( p ≤0.05); # significa significativamente diferente del grupo de control ( p ≤0.05).
Imagen con Copyright © 2018 Susana CA Póvoas et al.

 

Por supuesto que, llevada sin control hasta extremos peligrosos, puede dañarnos. Como cualquier otra cosa. Pero estamos hablando que los niveles de glucosa en sangre se desplomarían a partir de las 24 horas, en especial en personas con poco peso. 24 horas en ayuno total. No 2 o 3 horas.

Pero, por encima de todo lo que yo pueda decir. Por encima de todo lo que pueda demostrar con estudios médicos de todo tipo, está lo que cada uno cree. Las creencias sobre lo que es saludable y lo que no lo es nos condicionan mucho más de lo que pensamos.

 ¿Engordaré si no desayuno?

Pues no.

Lo podría dejar ahí, pero soy de argumentar. Qué le voy a hacer.

Como ya he dicho antes, da igual si desayunas o no. Lo importante es tu balance alimenticio general. Y no el de un día, sino más bien el de una semana.

No obstante, pruebas tengo para ofrecerte. Un sistema de ayuno intermitente eficaz no solo te ayudará con el sobrepeso, sino que, como aseguran estas conclusiones basadas en 815 estudios, te ayudan a controlar los niveles de lipoproteínas (colesterol) y triglicéridos.

Por tanto, se puede deducir que el problema no es saltarse el desayuno, sino comer mal en general. Y desde luego, propuestas como la de la endocrina Daniela Jakubowicz no ayudan nada a esta sociedad cada vez más obesa.

Mapa de países donde se ha estudiado el efecto propuesto del desayuno sobre la obesidad. El gris oscuro denota los estudios utilizados en el metanálisis o el análisis abstracto ( n = 30). El negro denota estudios utilizados en el análisis abstracto solamente ( n = 6).
Copyright © 2013 American Society for Nutrition

 Lo más triste de todo

Este es mi blog y se me permite opinar. Es lo que hay. Y lo voy a hacer.

Lo más terrible de todo esto, mucho más allá de todo lo que la comunidad científica pueda demostrar, es el hecho de convertir en una cuestión de fe algo que no lo es.

Es muy triste que se ponga freno a la violencia de género, se trabaje en la igualdad entre sexos y razas, se ponga coto al bulling en los colegios e institutos, o a los accidentes de tráfico y a los ingleses que hacen balconing en Magaluf, pero nos olvidemos completamente de un asunto que ya se considera una pandemia global por multitud de organismos.

No trivializo los asuntos sociales citados. Es más, siguen y seguirán faltando medios para fomentarlos. Pero la obesidad nos va a llevar a la extinción. Nos está degradando genéticamente y ha conseguido que, por primera vez en la historia, la generación actual tenga menor esperanza de vida que la generación anterior.

Tal vez a alguien le parezca un tema menor lo de saltarse el desayuno, pero para mí es lo mismo que ese cachete en el culo a la secretaria: algo sin importancia con un trasfondo gigantesco detrás.

Mensajes que se difunden con esa ligereza por WhatsApp, o cualquier otra plataforma social, y que no se controlan ni se aclaran lo único que hacen es perpetuar el problema.

¡Cómo te pones por una palmotada de nada en el culo, nena! Si es una broma.

Es exactamente lo mismo. Uno te humilla y el otro te mata.

Resumen
Los bulos de internet. Una historia sobre un mensaje de WhatsApp
Nombre del Artículo
Los bulos de internet. Una historia sobre un mensaje de WhatsApp
Descripción
Es más, he investigado para encontrar alguna referencia a fallecidos por no desayunar y no he encontrado nada. Agradezco cualquier aporte en esa dirección. Lo que sí he encontrado es el manido mantra de que desayunar nos hace engordar, desmontado una y otra vez por la ciencia. Y la poca importancia que a nivel metabólico tiene el saltarse una comida, en especial el desayuno.
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Mi Báscula Me Odia
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